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TESTIMONIO: Luis Felipe Noé (Serie Federal) (1961), Galería Bonino, Buenos Aires

Texto vinculado a la exposición Luis Felipe Noé (Serie Federal), 1961

En mayo de 1961 se inauguró mi exposición de la Serie Federal en la Galería Bonino. Al año y medio de mi primera muestra ya estaba haciendo la cuarta, y en la principal sala de arte de ese momento. Fue un éxito cuyo recuerdo aún perdura. La muestra, basada en las luchas entre federales y unitarios del siglo pasado, no tenía tema objetivo: sólo la lucha ardiente. Mi padre, quien tenía por la historia argentina una verdadera pasión (otra más de quien se decía desapasionado), me había sabido transmitir algo que podría llamar el “clima de la historia”, más que el conocimiento sobre ella. La mancha informal posibilitó que de la manera más natural ese clima se hiciese imagen. Las obras que integraron la exposición anterior a la Serie Federal –la de la Galería Van Riel– me habían permitido tomar conciencia de ese clima. Faltaba su decidida orientación histórica. Pero ya había en ella una obra que preanunciaba la serie: El Restaurador de las leyes, una imagen informalista de Rosas. Más aún, en la exposición de la Galería Kalá también había figurado un cuadro chico sobre ese tema: Facundo. Fue justamente la síntesis entre la experiencia de la vanguardia informalista y el pasado histórico nuestro que produjo el éxito. Mi visión de ese tiempo histórico no era ni rosista ni liberal, era ante todo pictórica. Eran cuadros oscuros –como también lo eran los de Greco–, cuya singularidad consistía en la presencia de estallidos de luz. Predominaban los azules y los rojos –colores de ambos bandos contendientes–. Estos últimos aludían también a la sangre y la pasión. [...]
Durante la exposición vendí todas las obras. Este suceso me encantó, pero también me desconcertó. Yo le decía a Jorge: “Me parece que debo estar equivocado porque si a todo el mundo le gusta es que no revelo nada nuevo”. Yo temía estar edulcorando la violencia a la que me refería con el clima romántico de mi pintura. Pero esto lo sentía yo. No era la opinión de mis colegas, quienes veían mi obra en el contexto de las posiciones vanguardistas. Sin embargo, en mi autocrítica yo era consciente de que mi pintura se dirigía más a afirmar una independencia respecto a los prejuicios de los otros que a los míos propios. Luego, vinieron los planteos rupturistas. Pero, con el transcurrir de los años, esta serie no sólo no entró en el olvido sino que se convirtió para mí en un peso: en una referencia nostálgica hecha por algunos cuando la comparaban con mi obra posterior. Tal vez, paradójicamente, por la misma razón que hizo que yo me apartara de ella. Si bien la manía comparativa fue cambiando sobre todo en este nuevo siglo, creo poder decir (objetivamente, si esto es posible) que esta serie se estableció como un mito. 



Luis Felipe Noé. "TESTIMONIO: Luis Felipe Noé (Serie Federal) (1961), Galería Bonino, Buenos Aires", en Mi viaje: cuaderno de bitácora, Buenos Aires, El Ateneo, 2015