Castellano

Figuraciones y fulguraciones

El tiempo genera el olvido, pero en el caso particular de la experiencia estética, el tiempo da existencia a la imaginación y a la memoria. Obviamente, el tiempo interviene de diferentes maneras en la realización, contemplación e interpretación de la obra de arte. En un concierto de música, el tiempo de ejecución coincide con el tiempo de audición, cosa que también sucede con la danza y el teatro. En cambio, en la arquitectura, la escultura y la pintura, que se presentan inmóviles, la temporalidad aparece con nuestro movimiento y nuestra mirada. Las pinturas y dibujos de Noé no se mueven, pero tienden a la inestabilidad. Hay paisajes y personajes diferentes que hablan lenguajes diferentes para contar historias diferentes. Cada obra inicia una cadena de “causas” cuyas “consecuencias” están en manos de quien las descubre y disfruta.

Contemplemos la ambigüedad del singular y el plural: cada obra es múltiples obras. En cada obra hay detalles construidos entre manchas daltónicas e intersticios imperceptibles que dejan ver gestos pausados y palabras sumergidas. Hay cambios de escala e inversiones de sentido, discontinuidades accidentales o intencionales.

Los detalles y los intersticios (insolentes, excesivos, próximos) son vestigios de figuraciones y fulguraciones. Prevalece la inestabilidad: todo es inquietud, nada tiene orillas ni fondo.

Todo impide que algo se imponga al espectador, salvo el placer crítico o el placer sin más. Nada en la obra está tratado de la misma manera porque todo se fundamenta en una poética  relativa y en un escepticismo lúcido. Las “leyes” que aplica Noé en sus obras no son iguales para todas las miradas. Es el movimiento de mis ojos que modifica las formas y los significados. Ante sus dibujos y pinturas debo emprender un viaje que lleva tiempo: poco se presenta instantáneamente. Pero no es el tiempo uniforme y homogéneo que miden los relojes y que se presta al cálculo, sino el tiempo que instaura la obra misma. Vale decir, es un intervalo de duración indeterminada que nos indica la invisibilidad del tiempo. Sólo en los cambios y en las huellas de los cambios percibimos el paso del tiempo.

Las obras de Noé exigen ser transitadas para que las formas aparezcan de lo informe. Para que sea visible la profundidad de la forma.